Ayer mientras comía, estaba viendo las noticias de Tele 5 y casi me atraganto cuando salió una noticia sobre la navidad que la iglesia quiere hacer en el Vaticano.
La verdad que los sotanas cada día me lo ponen más fácil para no tenerles ningún tipo de respeto. Lo último que podía pensar de ellos es que se saltarían uno de sus mandamientos de no matarás. En esta ocasión se trata del abeto que el Papa Benedicto XVI quiere instalar en la plaza de San Pedro del Vaticano. Nada más y nada menos que una abeto de 33 metros de alto y 140 años de vida, que no se han puesto ni colorados al talarlo del Parque Nacional protegido de Sila, en Calabria, al sur de Italia.
Con la instalación de este ser vivo de 9 toneladas querían superar su propio record en altura y poner su granito de arena al calentamiento global de la tierra.
Y yo me pregunto si en la biblia dice que hay que sacrificar a unas de las creaciones de su Dios para hacer el bien.
No entiendo como se puede permitir estas cosas, cuando parece que vamos avanzando en la lucha contra el cambio climático, surgen estas acciones que demuestran que todavía queda mucho por hacer y que una vez más la Iglesia tiene máxima impunidad de salirse con la suya.